Petar Vitanov, líder del grupo parlamentario de "Bulgaria Progresista", ha dejado claro que el gobierno no reducirá las pensiones o los pagos sociales a pesar de los desafíos financieros actuales que enfrenta el país. La propuesta de presupuesto presentada por el gobierno bajo el primer ministro Rumen Radev ha sido criticada por la oposición, pero Vitanov insiste en mantener los niveles de ingresos existentes mientras trabaja para estabilizar las finanzas de la nación.
Este plan incluye abordar las facturas pendientes y garantizar que no se realicen recortes en los ingresos de los ciudadanos.
Vitanov enfatizó que no hay intención de revisar los valores de las prestaciones sociales o las pensiones. Sus comentarios fueron en respuesta a las preocupaciones sobre posibles reducciones después de las auditorías propuestas del Fondo Estatal de Seguro Social. Destacó que el objetivo es aclarar los criterios utilizados para aumentar varios pagos sociales, asegurando que las futuras decisiones se basen en pautas transparentes y efectivas. Además, aseguró que las reformas administrativas se centrarían en optimizar las estructuras con funciones superpuestas y reducir el personal innecesario, sin afectar a quienes trabajan diligentemente.
El presupuesto también aborda las protestas en curso por parte de los sindicatos y los empleados del sector público, con Vitanov declarando que estas reformas no conducirán a una reducción de los salarios netos.
En cuanto a las protestas planificadas por las madres contra la congelación de ciertas políticas sociales, Vitanov afirmó que el gobierno no tiene la intención de recortar los pagos existentes, que las madres seguirán recibiendo el apoyo que reciben actualmente y que los aumentos futuros deben estar vinculados a la productividad económica en lugar de decisiones arbitrarias.
Vitanov también comentó sobre los próximos cambios en el Consejo Superior Judicial, expresando su creencia en la separación de poderes y la voluntad de entablar un diálogo con todas las fuerzas parlamentarias al seleccionar nuevos miembros de este órgano judicial.
El analista político Pervan Simeonov ofreció una perspectiva crítica sobre el Presupuesto 2026, sugiriendo que podría no representar un verdadero cambio de política sino más bien un intento de abordar la crisis actual. Señaló que el gobierno ha adoptado un enfoque fiscal más relajado, alejándose de la filosofía anterior del partido GERB. Sin embargo, advirtió que un cambio tan significativo sería difícil de implementar sin arriesgar el colapso sistémico debido a las debilidades existentes en los sistemas de solidaridad de Bulgaria. También especuló sobre el panorama político, indicando que podría surgir una nueva geografía política, posiblemente solidificada durante las elecciones presidenciales y las rondas posteriores.
Nikola Minchev, un eurodiputado búlgaro, criticó a Radev por parecer tener mensajes diferentes para diferentes audiencias, tanto a nivel nacional como internacional. Argumentó que esta estrategia podría crear dudas entre los socios europeos con respecto a la postura de Bulgaria. Minchev señaló que las posiciones de Radev sobre las sanciones contra Rusia, particularmente con respecto al patriarca ruso y el accionista de Lukoil, podrían colocar a Bulgaria en una posición problemática similar a la de Hungría bajo Viktor Orban. Además, declaró que el presupuesto 2026 carece de iniciativas de reforma, destacando el aumento del gasto en administración en lugar de los cambios estructurales necesarios.
La Comisión Europea ya ha señalado el riesgo de que los déficits persistan por encima del límite permitido, haciendo hincapié en la necesidad de reformas integrales para alinearse con las normas de la UE.
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