Stellantis ha detenido la producción en su planta de Mirafiori en Turín durante tres días, citando una oferta insuficiente de motores híbridos. La compañía afirma que esta escasez hace que sea imposible satisfacer la demanda, pero el sindicato Fiom-Cgil lo cuestiona, argumentando que las bajas ventas del híbrido Fiat 500, el único producto de Mirafiori, son la verdadera causa. Esto sigue a un cierre de verano más largo de lo esperado y plantea preocupaciones sobre los problemas de productividad en curso. Los líderes sindicales critican al nuevo CEO, Arnaud Belloni, por no abordar estos problemas, pidiendo una inversión urgente en nuevos modelos y líneas de producción. Según estimaciones internas, se esperaba que Mirafiori produjera alrededor de 100,000 unidades del 500 para 2026, pero las ventas han quedado significativamente por debajo de las proyecciones. Mientras tanto, los informes sugieren que 100 motores híbridos fueron enviados recientemente a otra planta de Stell en Pomigliano d'Arco para respaldar la producción del modelo Panda, alimentando aún más las sospechas de que la escasez de motores se está utilizando como excusa.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación como un conflicto entre los trabajadores y la dirección, haciendo hincapié en la perspectiva del sindicato de que los cierres de fábricas se deben a malas decisiones estratégicas y a la baja demanda del mercado más que a limitaciones técnicas.



