Stellantis ha anunciado un cierre de cuatro semanas del taller de carrocería de su planta de Mirafiori, que es fundamental para la producción, durante un período típicamente considerado de máxima productividad. Esto se extiende más allá de las dos semanas de vacaciones previamente planificadas. La decisión se produce en medio de preocupaciones por la baja demanda de las versiones eléctricas e híbridas del Fiat 500, el único vehículo producido en la planta. El sindicato Fiom-Cgil expresó su alarma, señalando que este cierre prolongado ocurre en un momento en que la fábrica debería estar operando a su máxima capacidad. Además, destacaron que el 40% de los contratos de los trabajadores temporales expirarán a fines de enero, lo que genera temores de despidos potenciales si la producción no se estabiliza. El sindicato criticó a Stellantis por la falta de nuevos modelos para el 500, advirtiendo que sin cambios, muchos negocios locales y trabajadores podrían enfrentar desafíos significativos.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca la situación a través de la perspectiva de los sindicatos que expresan su preocupación por la seguridad laboral, la disminución de la producción y los despidos potenciales.





