Starbucks Corea se enfrentó a una reacción significativa después de lanzar una polémica campaña de marketing que inadvertidamente honró a las víctimas del Levantamiento de Gwangju de 1980. La campaña promovió un termo de acero inoxidable llamado 'SS Tank' y designó el 18 de mayo como 'Día del Tanque', coincidiendo con el aniversario de la masacre de Gwangju donde las fuerzas militares suprimieron violentamente las protestas a favor de la democracia. Esto llevó a una indignación generalizada, incluidos los llamados a un boicot y la condena de las redes sociales. En respuesta, Starbucks Corea cerró todas sus 2,100 tiendas en todo el país y exigió a los empleados que se sometieran a educación histórica. La compañía despidió al ejecutivo responsable y realizó una investigación interna, que concluyó que la campaña fue el resultado de una serie de circunstancias desafortunadas en lugar de una falta de respeto intencional.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la controversia en torno a la campaña de marketing como la posterior respuesta corporativa sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.



