A finales de 2019, Hannah Priest, una maestra de 27 años y ex jugadora de netball, solicitó un día libre de sus clases del año 12 para asistir al draft de la AFLW. Fue seleccionada por St Kilda con la selección número 41 y se convirtió en una figura prominente en la liga. A pesar de la incertidumbre inicial sobre su capacidad para hacer la transición del netball a la AFLW, Priest se adaptó rápidamente y se convirtió en una jugadora clave. Para 2021, fue nombrada co-capitana y más tarde asumió el papel de única capitana en 2022, liderando el equipo durante seis temporadas antes de pasar el liderazgo a Serene Watson.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en una historia relacionada con el deporte sobre la progresión de la carrera de una atleta femenina en la AFLW (Australian Football League Women's). No hay mención de figuras políticas, políticas o temas polémicos. El contenido es puramente sobre logros personales y el desarrollo del deporte femenino



