Los disturbios estallaron en la prisión de Negombo en el oeste de Sri Lanka, resultando en 26 muertes, incluidos siete guardias, y más de 100 heridos. La violencia, que duró dos días, comenzó con enfrentamientos entre presos y se intensificó cuando los presos tomaron el control de las armas e intentaron escapar. Las fuerzas de seguridad intervinieron, lo que provocó disparos y el colapso de parte del techo de la prisión.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de los disturbios carcelarios sin favorecer abiertamente a ningún grupo político o ideología, informa sobre las causas, la progresión y las consecuencias del evento de manera objetiva, citando declaraciones oficiales y informes hospitalarios.


