El 26 de septiembre de 2022, las explosiones dañaron tres de las cuatro cadenas de los gasoductos rusos Nord Stream 1 y 2 a una profundidad de 80 metros en el Mar Báltico. El ataque rápidamente atrajo sospechas hacia Kiev, que entonces estaba involucrado en un conflicto de siete meses con Rusia. Los fiscales federales de Alemania están investigando a un grupo de ucranianos presuntamente responsables del ataque utilizando un velero llamado Andrómeda, con su presunto líder, Serhij K., arrestado en Italia en 2025. Su abogado ucraniano, Ilja Nowikov, argumenta que si el ataque ocurriera como lo describen los fiscales, constituiría una legítima defensa militar en lugar de un acto criminal, ya que los gasoductos estaban directamente involucrados en el esfuerzo de guerra de Rusia. Sin embargo, algunos puntos de evidencia a Rusia, incluidas fotos de buques de guerra rusos con mini submarinos en el lugar de la explosión e indicaciones de que la tripulación de Andrómeda pudo haber evitado los supuestos errores, sugieren que el ataque podría haber ocurrido bajo la ley, a pesar de las acusaciones de bandera falsa, ya que el grupo habría actuado como defensa.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la afirmación de la fiscalía de que el ataque fue llevado a cabo por agentes ucranianos como el argumento de la defensa de que fue un acto legítimo de legítima defensa. También menciona las dudas planteadas por expertos e informantes de inteligencia que apuntan a una posible participación rusa.




