Un hombre llamado Abdul B., un ciudadano alemán de origen libanés, fue identificado por los investigadores poco después de un ataque violento. Anteriormente había sido señalado como islamista y posible partidario del grupo terrorista Estado Islámico (ISIS). En 2025, intentó viajar a Siria para unirse a ISIS y tenía conexiones en el Líbano. Fue arrestado en el Líbano en 2023, declarado culpable de incitar conflictos religiosos, y regresó a Alemania, donde fue detenido nuevamente. Después de cumplir parte de su sentencia, fue liberado, pero permaneció bajo supervisión policial. Su familia, que se identifican como musulmanes chiíes y rechazan el apoyo a ISIS, informó que había estado actuando de manera extraña antes del ataque, incluido dormir excesivamente y usar símbolos religiosos distintivos. Su padre relató su última conversación, que era normal, y expresó su preocupación por el comportamiento de su hijo. El atacante fue encontrado más tarde por la policía en un jardín perteneciente a su padre, durante un intento fallido de arrestarlo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del incidente, centrándose en información fáctica sobre el sospechoso, los procedimientos legales y los antecedentes familiares sin favorecer abiertamente ninguna postura política.




