La Iglesia Católica conmemora a todos los fieles difuntos el 2 de noviembre, una fecha marcada en el Martirologio romano con oraciones por las almas que están siendo purificadas en el Purgatorio. El artículo explica el concepto teológico del Purgatorio, describiéndolo como un estado en el que las almas que poseen la gracia santificante, pero que necesitan una mayor purificación, no pueden ayudarse a sí mismas después de la muerte. Se señala que los miembros de la Iglesia terrenal pueden ayudar a estas almas a través de la intercesión, mientras que las almas benditas en el cielo también pueden ofrecer ayuda basándose en la Comunión de los Santos. Citando el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, el texto destaca la tradición de ofrecer misas, actos de caridad e indulgencias por los difuntos. Específicamente, la Iglesia concede indulgencias plenarias durante los primeros ocho días de noviembre por las visitas a los cementerios y las oraciones, así como en el Día de Todos los Santos y el Día de Todos los Difuntos, bajo condiciones específicas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la doctrina religiosa estándar y las instrucciones litúrgicas, utilizando un lenguaje neutral y descriptivo, sin participar en debates políticos ni tomar partido en cuestiones seculares.






