Una preocupación creciente entre los individuos concebidos por donantes y los expertos en fertilidad es la falta de regulaciones internacionales que rigen la donación de esperma. Este problema se enfocó recientemente cuando una organización europea de fertilidad pidió límites más estrictos en el número de niños a los que puede contribuir un solo donante. La llamada sigue a los informes de personas concebidas por donantes que descubren que tienen cientos de hermanos, a menudo sin saberlo hasta más tarde en la vida. El problema surge de la capacidad de los espermatozoides para ser congelados y almacenados durante períodos prolongados, a veces décadas, antes de ser utilizados. Esta práctica permite la creación de numerosos descendientes de un solo donante, lo que puede conducir a dinámicas familiares complejas.
Por ejemplo, Ties van der Meer, un hombre de 47 años de edad de los Países Bajos, fue concebido usando esperma de un donante anónimo. Cuando los Países Bajos prohibieron las donaciones anónimas en 2004, la clínica que manejó su concepción destruyó los registros que podrían haber identificado al donante. Van der Meer describió esta situación como problemática, enfatizando la importancia de que los niños tengan el derecho de conocer a sus padres biológicos. Van der Meer logró localizar a un hermano, que lo ayudó a rastrear a su padre y otros parientes genéticos. Sin embargo, cree que puede haber más hermanos que nunca conocerá.
Otros individuos concebidos por donantes han enfrentado desafíos similares, y algunos han descubierto que tienen docenas o incluso cientos de medio hermanos. Estas experiencias han llevado a sentimientos de ser "producidos en masa" entre algunos individuos, destacando el impacto emocional de tales descubrimientos. En una reciente conferencia en Londres, representantes de una organización europea de fertilidad propusieron implementar un límite en toda Europa sobre el número de niños a los que puede contribuir un solo donante.
Los servicios de pruebas genéticas y los registros en línea han complicado aún más las cosas al permitir que las personas concebidas por donantes descubran sus conexiones biológicas más fácilmente que nunca. Un caso notable involucra a Jonathan Meijer, un hombre holandés que comenzó a donar esperma en 2007. Sus contribuciones resultaron en la concepción de entre 550 y 600 niños. Tras la presión de Stichting Donorkind, una fundación que aboga por las personas concebidas por donantes presidida por Van der Meer, Meijer recibió la orden de cesar las donaciones en 2023.
Otro aspecto preocupante es la posibilidad de que las mutaciones genéticas se transmitan a múltiples descendientes. Aunque la mayoría de los donantes se someten a rigurosos procesos de detección, se han producido casos en los que mutaciones dañinas han afectado a numerosos niños. En Dinamarca, se descubrió que el esperma de un hombre tenía una mutación genética vinculada a un mayor riesgo de cáncer. A pesar de este descubrimiento, su esperma ya se había utilizado para concebir al menos 197 niños en toda Europa, algunos de los cuales desarrollaron cáncer y murieron trágicamente. Actualmente, varios países imponen límites legales al número de niños a los que puede contribuir un solo donante.
Por ejemplo, en Malta y Chipre, los donantes de óvulos y esperma están restringidos a contribuir al nacimiento de un solo niño. En contraste, el Reino Unido establece un límite de 10 familias por donante. Sin embargo, hacer cumplir estos límites resulta difícil, especialmente porque los gametos donados con frecuencia cruzan fronteras. En Dinamarca, mientras que el límite nacional se establece en 12 familias, el país exporta una parte significativa de sus donaciones de esperma, con más de la mitad de las donaciones de esperma del Reino Unido en 2020 originadas en Dinamarca o los Estados Unidos. Los expertos argumentan que la única solución viable para garantizar la consistencia y la protección de los individuos concebidos por donantes es el establecimiento de un límite transnacional.
Estas medidas abordarían las complejidades derivadas de la globalización de las tecnologías reproductivas y proporcionarían directrices más claras para gestionar las implicaciones éticas de la donación de esperma.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 5 €/mes.
Hazte suscriptor