Decenas de miles de migrantes llegaron de forma irregular desde Marruecos al exclave español de Ceuta en los últimos días, superando a la mitad de la población local. Al menos 34 personas murieron durante la afluencia, muchas de ellas ahogadas mientras intentaban cruzar la frontera. La situación se ha aliviado desde entonces, con informes que indican que muchos de los que ingresaron ilegalmente han regresado a Marruecos voluntariamente. La migración sin precedentes provocó una crisis, lo que llevó al primer ministro de España, Pedro Sánchez, a describir el evento como un "ataque" a la integridad territorial de España. El gobierno desplegó fuerzas militares por primera vez desde 2021 para ayudar a asegurar las fronteras. Ceuta, que tiene menos de 85,000 residentes en solo 18.5 kilómetros cuadrados, luchó para acomodar la oleada, y los refugios se llenaron.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre la afluencia de migrantes, las muertes y las respuestas del gobierno sin favorecer abiertamente a ningún lado político, e incluye citas de funcionarios y organizaciones locales, proporcionando una visión equilibrada de la situación.






