Camboya afirma haber desmantelado una importante industria de estafas que robó decenas de miles de millones de dólares estadounidenses anualmente, particularmente a través de actividades fraudulentas dirigidas a víctimas globales. Sin embargo, los arrestos recientes sugieren que estas operaciones criminales simplemente se han reubicado en lugar de erradicarse. Durante la pandemia, los centros de estafas florecieron en Camboya, explotando a los jóvenes vulnerables e involucrando redes criminales chinas. A pesar de las negaciones del gobierno de su participación, el sector prosperó abiertamente y contribuyó a una grave crisis de tráfico de personas. Las Naciones Unidas estimaron que las pérdidas financieras relacionadas con estafas en la región de Asia y el Pacífico alcanzaron entre $ 88 mil millones y $ 114 mil millones en 2025, superando el PIB de varios países. Los esfuerzos de Camboya incluyeron el cierre de más de 250 sitios de estafas y la deportación de 48,000 ciudadanos extranjeros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada de la situación en Camboya con respecto a la industria de la estafa, destacando tanto las acciones del gobierno como los desafíos actuales planteados por la reubicación de actividades delictivas.





