Un niño de cinco años en Hong Kong murió de hambre en septiembre de 2022 debido a la negligencia de su madre, que tenía un historial de abuso de drogas. El caso ha generado preocupaciones sobre la efectividad de los servicios sociales en la identificación de signos de negligencia grave. Un trabajador social del Departamento de Bienestar Social había visitado previamente a la familia, pero no observó lesiones visibles o problemas inmediatos, lo que llevó a la conclusión de que "el elemento de abuso infantil había disminuido". La familia fue trasladada a otra organización para el seguimiento. Sin embargo, el nuevo trabajador social descubrió que el niño había estado desaparecido de la guardería durante la mayor parte de dos años académicos. Se iniciaron investigaciones, pero el niño fue encontrado muerto poco después. La madre fue sentenciada a 22 años de prisión por homicidio involuntario y crueldad con un niño.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un trágico evento que involucra el abandono de niños y el fracaso de los servicios sociales. No exhibe un lenguaje abiertamente sesgado, una fuente unilateral o editorialización. El enfoque está en el resultado judicial y las fallas procesales dentro del sistema de bienestar social,



