La misión satelital SMOS, operada por la Agencia Espacial Europea (ESA), se utiliza para monitorear los cambios en la salinidad de la superficie del mar, lo que proporciona información sobre la dinámica oceánica y los fenómenos climáticos como El Niño. Durante los eventos de El Niño, los vientos alisios debilitados causan un cambio en la 'piscina de agua dulce' en el Océano Pacífico, moviéndose hacia el este e influyendo en los patrones de lluvia y las corrientes oceánicas. Al rastrear la salinidad junto con la temperatura, los científicos obtienen una comprensión más completa de cómo se comporta el sistema océano-atmósfera durante El Niño, mejorando las predicciones climáticas y el modelado.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza las observaciones científicas relacionadas con la salinidad del océano y El Niño, centrándose en el monitoreo ambiental en lugar de los actores políticos, las políticas o los debates ideológicos. El contenido es neutral, descriptivo y centrado en la investigación científica y los fenómenos naturales.






