La familia de Brigita Bračko, originaria de Eslovenia, planeó inicialmente una estancia de diez meses en Bali, pero terminó convirtiéndola en su nuevo hogar después de cinco años. Se establecieron en Canggu debido al estilo de vida diferente de la isla, la apertura de las personas y el sentido de comunidad. Inicialmente, se sintieron decepcionados por problemas como la gestión de residuos, el tráfico caótico y el desarrollo turístico incontrolado, pero finalmente encontraron un sentido de pertenencia. Brigita señala que la vida en Bali le ha enseñado a valorar la conexión, las relaciones genuinas y el apoyo de la comunidad más que el trabajo. Ahora ve estos aspectos como algo de lo que los eslovenos podrían aprender.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el estilo de vida y los valores de Bali como positivos, enfatizando la comunidad, la apertura de mente y las conexiones significativas, rasgos a menudo asociados con perspectivas progresistas o de izquierda.





