Jenise Campbell, una viajera frecuente de Nueva York a París, decidió acortar su viaje de verano debido al calor extremo, describiendo la experiencia como "impensable". Esto refleja una tendencia creciente entre los viajeros que reconsideran las vacaciones de verano en Europa Occidental en medio de olas de calor recurrentes. Las temperaturas en las principales ciudades como París, Valencia y Londres superaron los 100 ° F, lo que provocó incendios forestales y obligó a las autoridades a implementar medidas de enfriamiento como ventiladores de niebla, vías fluviales abiertas y horas de museo reducidas. Los expertos advierten que es probable que las olas de calor regresen en agosto, lo que lleva a los viajeros a buscar alojamientos con aire acondicionado o destinos más fríos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato de hechos sobre el aumento de las temperaturas y su impacto en los viajes, sin apoyar abiertamente ninguna postura política.





