Un video obtenido por el Servicio de Fiscalía de la Corona ha mostrado el momento en que Vickrum Digwa, de 23 años, le dijo a su madre Kiran Kaur que se llevara el arma homicida de la escena del crimen. El metraje de CCTV, capturado en el teléfono de Digwa, lo revela hablando con Kaur en punjabi, instruyéndola a quitar el cuchillo. Esto ocurrió poco después de que Digwa, quien ya estaba cumpliendo una sentencia suspendida por el asesinato de su hermana, apuñaló a Henry Nowak, un estudiante de finanzas de 18 años, hasta la muerte el 3 de diciembre de 2025. El incidente tuvo lugar en Southampton, Hampshire.
Su madre, Kiran Kaur, de 53 años, también fue sentenciada a tres años de prisión por ayudar a un delincuente. Durante su sentencia el 17 de julio, el juez William Mousley KC declaró que las acciones de Kaur contribuyeron a la degradación de la experiencia de Henry Nowak durante su arresto. Ella había llevado el cuchillo a casa y lo había almacenado entre otras armas en el dormitorio de su hijo, ayudándolo a evitar la detección. El juez enfatizó que un padre responsable habría confrontado a Digwa por sus acciones en lugar de permitir su comportamiento criminal.
El caso ha provocado indignación pública, especialmente después de la publicación de un video policial que muestra a Nowak siendo esposado momentos antes de perder la conciencia.
El incidente ha reavivado las discusiones sobre los problemas sistémicos dentro de la aplicación de la ley y la necesidad de una mayor transparencia y supervisión. Mientras tanto, otros casos criminales de alto perfil se han desarrollado en paralelo. En Dublín, Derek Boyd, de 31 años, fue declarado culpable de asesinar a Mark Carroll, de 34 años, después de un violento altercado en su casa. Boyd había cumplido anteriormente una sentencia suspendida por el homicidio involuntario de su hermana. A pesar de declararse inocente, fue condenado a cadena perpetua.
En Melbourne, Marat Ganiev, de 55 años, ha continuado su batalla legal después de que los fiscales retiraron los cargos relacionados con la muerte de Isla Bell, una mujer de 19 años cuyo cuerpo fue encontrado en un basurero.
Un juez de la Corte Suprema rechazó recientemente su solicitud de suspensión permanente de los procedimientos, permitiendo que el caso continúe. La familia y los partidarios de Bell han seguido siendo defensores de la reforma del sistema de justicia, destacando el costo emocional de tales casos en las familias de las víctimas. Otro caso notable involucra a Simon Levy, un hombre de 40 años acusado de asesinar a dos trabajadoras sexuales y violar a otra. Levy se ha negado a testificar en su propia defensa, optando por llamar a un patólogo para desafiar las afirmaciones de la fiscalía con respecto a la causa de la muerte. Su historia incluye múltiples delitos sexuales y condenas previas, lo que genera preocupaciones sobre su patrón de comportamiento depredador.
El juicio continúa mientras los expertos examinan las pruebas forenses y los testimonios para determinar la verdadera naturaleza de los crímenes atribuidos a él. Estos casos ilustran las realidades diversas y a menudo inquietantes del comportamiento criminal, los sistemas legales encargados de abordarlo y el impacto duradero en las víctimas y sus familias. Cada caso pone de manifiesto la importancia de la rendición de cuentas, el papel de la influencia familiar en la conducta criminal y los desafíos en curso para garantizar la justicia para todos. A medida que se desarrollan estos juicios, el público observa de cerca, esperando claridad, equidad y un cambio significativo.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor