El artículo analiza observaciones históricas y recientes de las reacciones de los animales durante los eclipses solares, centrándose en el evento de 1715 en Londres donde los caballos dejaron de moverse y la gente temía el fin del mundo. Destaca los esfuerzos científicos para comprender estos comportamientos, señalando que muchos animales responden a señales ambientales como cambios de luz, caídas de temperatura y patrones de sonido en lugar del eclipse en sí. La pieza hace referencia a la investigación moderna, incluido un estudio de Adam Hartstone-Rose en 17 especies durante el eclipse de 2017, que mostró que el 76% de las especies alteraron su comportamiento. Concluye mencionando próximos eclipses, particularmente en el noroeste de España, donde podrían ocurrir fenómenos similares.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una discusión no partidista de los fenómenos naturales y la investigación científica relacionada con el comportamiento de los animales durante los eclipses solares.






