Investigadores de la Universidad de Koç han desarrollado un nuevo método para preservar la cerámica antigua mediante la integración de la impresión 3D y sensores integrados en el proceso de restauración. Esta técnica utiliza la fotogrametría para crear modelos digitales detallados de artefactos dañados, lo que permite la reconstrucción precisa de las secciones faltantes. A diferencia de las reparaciones de yeso tradicionales, estos rellenos "inteligentes" incluyen sensores que controlan factores ambientales como la temperatura, la humedad, los niveles de pH y el estrés físico, proporcionando datos continuos sobre la condición de los artefactos. El método tiene como objetivo mejorar la preservación a largo plazo de la cerámica arqueológica al permitir el monitoreo continuo de amenazas potenciales como la migración de sal y las microfracturas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza una innovación tecnológica en la preservación del patrimonio cultural, centrándose en los métodos científicos y la ciencia de los materiales. No se hace mención a figuras políticas, políticas o cuestiones polémicas. El contenido es puramente técnico y se centra en técnicas de conservación arqueológica.



