Organizaciones ambientalistas como Sélvame MX, Greenpeace México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) han denunciado la construcción de una carretera de 16 kilómetros en Tulum, Quintana Roo, supuestamente llevada a cabo por el Ejército mexicano sobre el sistema de cuevas inundadas de Sac Actun, uno de los acuíferos subterráneos más grandes y frágiles del mundo. Los grupos advierten que el proyecto amenaza la selva maya, los ecosistemas locales y el suministro de agua dulce que sirve a las comunidades cercanas y el corredor turístico de la Riviera Maya. Argumentan que la carretera pasa a través de un bosque virgen, está construida en un terreno kárstico altamente vulnerable, y se encuentra directamente encima del sistema de cuevas de Sac Actun, que limita con la falla Holbox, una importante ruta hidrológica en la península de Yucatán.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo presenta las críticas de las organizaciones ambientales a un proyecto de infraestructura respaldado por el gobierno, destacando los riesgos ecológicos y cuestionando su utilidad social.



