Bélgica ganó por 4-1 en cuartos de final del Mundial, lo que provocó grandes expectativas y decepciones para la selección estadounidense. El entrenador estadounidense Mauricio Pochettino aceptó la responsabilidad por el fracaso del partido, pero dijo que su equipo no tenía la moral para analizar los errores. Bélgica dominó durante el partido, y su objetivo era convertirse en una de las ocho mejores selecciones del mundo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la controversia en torno al manejo de las acciones disciplinarias por parte de la FIFA y la influencia de figuras políticas como Donald Trump. Destaca las críticas a las decisiones de la FIFA y sugiere una posible manipulación de las reglas, que se alinea con las críticas de izquierda a la corrupción institucional.




