El periódico alemán Frankfurter Allgemeine (FAZ) informa que la ONG Sea-Watch enfrenta acusaciones de cooperar con traficantes de personas libios, basadas en videos obtenidos por Frontex y compartidos con medios franceses e italianos. Sea-Watch niega estas afirmaciones, calificándolas de parte de una "campaña de odio de extrema derecha", y argumenta que las imágenes fueron manipuladas. El video muestra a los rescatistas de Sea-Watch interactuando con un barco rápido que se cree que es operado por libios, que tenía docenas de migrantes a bordo. El incidente es parte de un caso legal contra el capitán holandés Anne van Dam, acusado de ayudar a la inmigración ilegal. Sea-Watch sostiene que actuaron para salvar vidas y que los migrantes estaban en pésimas condiciones, mientras que las autoridades afirman que el barco carecía de equipos de seguridad. La organización también alega que las autoridades fueron informadas de la operación de antemano.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas: Sea-Watch acusa a los medios de comunicación de manipulación y enmarca la situación como un esfuerzo coordinado de la extrema derecha, mientras que los procedimientos legales contra el capitán sugieren una acusación más formalizada.





