El vuelo 13 de Starship de SpaceX completó con éxito un vuelo de prueba y aterrizó en el Océano Índico con un escudo térmico intacto, marcando un avance significativo en los esfuerzos de la compañía para devolver a los humanos a la Luna. A diferencia de los vuelos anteriores, que terminaron en explosiones al impacto, este aterrizaje implicó que el cohete se volcara a una posición vertical y tocara suavemente el suelo antes de flotar en el agua. El gerente de comunicaciones de SpaceX describió esto como el "descenso más suave" logrado con el Starship. El vuelo fue parte de la prueba de la versión V3 del cohete e incluyó el despliegue de satélites Starlink V3. El CEO de SpaceX, Elon Musk, sugirió que las pruebas futuras podrían incluir la captura del cohete en el aire usando una torre. El administrador de la NASA, Jared Isaac, elogió el éxito, enfatizando el potencial de Starship para revolucionar la exploración espacial y las misiones lunares.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en los avances tecnológicos de SpaceX y no presenta ninguna controversia política o marco ideológico.




