El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se enfrenta a críticas crecientes después de desechar un polémico plan de $ 4.2 mil millones para vender una participación en los derechos comerciales de la Copa Mundial. La UEFA y la CONCACAF, dos de las principales confederaciones de fútbol, expresaron una fuerte desaprobación, acusando a Infantino de actuar unilateralmente y socavar la transparencia y la gobernanza democrática. La UEFA calificó la decisión como una "victoria para todo el juego", enfatizando la necesidad de rendición de cuentas y renovada confianza en la FIFA. Ambas organizaciones criticaron la falta de consulta y transparencia en la propuesta, que tenía como objetivo crear una nueva entidad para administrar los eventos de la FIFA. La reacción ha intensificado la presión sobre Infantino antes de una posible reelección, y los críticos destacan su incapacidad para mantener las promesas de campaña de transparencia y uso efectivo de los recursos financieros de la FIFA.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la controversia en torno a la gobernanza y la transparencia de la FIFA, criticando el estilo de liderazgo de Infantino y el proceso de toma de decisiones.






