La cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en Kirguistán concluyó con discusiones centradas en un orden mundial multipolar que desafía el dominio occidental. La organización de 10 miembros, incluidas China, India, Rusia y otros, abordó las tensiones globales, particularmente el conflicto Rusia-Ucrania y su impacto en las cadenas de suministro. Durante la cumbre, el primer ministro indio Narendra Modi hizo un inesperado llamado al presidente ruso Vladimir Putin para poner fin a la guerra en Ucrania, enfatizando la resolución pacífica y las preocupaciones humanitarias. Putin respondió haciendo referencia al inicio de la Segunda Guerra Mundial, destacando la naturaleza prolongada del conflicto. Además, Rusia enfrentó reveses en las negociaciones con China sobre un proyecto crítico de gasoducto, mientras mantenía fuertes lazos con Irán, que expresó su gratitud por el apoyo de Rusia en medio de las tensiones regionales en curso.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la OCS como un contrapeso a la influencia occidental, enfatizando las voces de las potencias no occidentales como India y Rusia.




