Una nueva investigación publicada en una revista científica explora por qué algunos individuos pueden dormir a través de ruidos fuertes. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Lausana y la Universidad de Ginebra, utilizó EEG para examinar la actividad cerebral en 25 adultos sanos durante la vigilia y diferentes etapas del sueño REM. Los participantes fueron expuestos a tonos y sus latidos cardíacos, revelando que la respuesta del cerebro a los sonidos externos se debilita a medida que pasan al sueño REM, mientras que las respuestas a las señales corporales internas como los latidos cardíacos permanecen fuertes o aumentan. Este cambio indica un cambio en el enfoque de la "excepción estero", el procesamiento de estímulos externos, a la "intercepción", la conciencia de las señales corporales internas. El estudio introduce un "índice de audio-cardio" para cuantificar este cambio, lo que sugiere que el cerebro reduce selectivamente la atención a los sonidos externos mientras mantiene la conciencia de las señales internas cruciales para la supervivencia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un estudio científico sin un marco ideológico abierto. Se centra en los mecanismos neurológicos y utiliza un lenguaje objetivo para describir los hallazgos. No hay indicios de sesgo partidista o énfasis selectivo en puntos de vista específicos. El tono permanece neutral y fáctico, alineándose con





