Las autoridades judiciales del cantón de Ginebra levantaron temporalmente la prohibición de los trajes de baño de manga larga en las piscinas públicas, revirtiendo una ley aprobada por el parlamento cantonal en marzo de 2026. La ley inicialmente se había dirigido al burkini, un traje de baño de cuerpo entero usado por mujeres musulmanas, pero luego se amplió para prohibir cualquier traje de baño que cubra los brazos y las piernas, incluida la ropa de protección solar. Un grupo llamado 'Coordinación para la natación inclusiva' presentó una queja, argumentando que la prohibición violaba la libertad religiosa, las preocupaciones de salud y la elección personal. El Tribunal Constitucional Federal otorgó una suspensión temporal de la ejecución, permitiendo que la prohibición permaneciera suspendida hasta que se diera un fallo final. La decisión fue bien recibida como un alivio, especialmente durante las olas altas, y ha provocado más desafíos legales de cinco municipios que afirman que la ley infringe su autonomía.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la controversia que rodea la prohibición de los trajes de baño, destacando tanto la intención legislativa como los argumentos en contra de ella.






