Las tasas de interés de Estados Unidos han subido a niveles vistos por última vez durante la crisis financiera, impulsadas por la inflación persistente y un mercado laboral debilitado, según los desarrollos recientes. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos han aumentado por encima del cinco por ciento desde junio, marcando su nivel más alto sostenido desde 2007. Los bonos del gobierno de Estados Unidos, mientras que el creciente papel de Japón como comprador plantea preguntas sobre la sostenibilidad de la demanda dada la debilidad del yen. Mientras tanto, los mercados bursátiles mundiales siguen siendo optimistas, con el índice DAX de Alemania acercándose a su máximo histórico a pesar de las preocupaciones por la desaceleración económica en los Estados Unidos.
El mercado laboral mostró una debilidad inesperada en julio, con 23,000 empleos perdidos fuera de la agricultura, muy por debajo del aumento ampliamente anticipado de 89,000. Las cifras anteriores de mayo y junio también se revisaron a la baja, lo que indica una desaceleración más amplia. Mark Zandi, economista jefe de Moody's, señaló que el crecimiento del empleo se ha estancado esencialmente.
Estas condiciones han llevado a muchos inversores a cuestionar si la Reserva Federal elevará su tasa de interés de referencia en septiembre, tradicionalmente dirigida a frenar la inflación. Sin embargo, tal medida podría debilitar aún más la producción económica y el mercado laboral. La incertidumbre que rodea las decisiones de política de la Fed se ha intensificado en medio de prioridades contradictorias: controlar la inflación o garantizar el máximo empleo.
Con los datos del mercado laboral más débiles de lo esperado, la Fed enfrenta una creciente presión para decidir cuál de sus mandatos duales, controlar la inflación o promover el máximo empleo, debe priorizar. La inflación en los Estados Unidos se ha mantenido persistentemente alta durante al menos cinco años, y la Reserva Federal no ha logrado cumplir su objetivo de mantener la inflación en un dos por ciento. 7 por ciento anual en junio. La próxima lectura de PCE está programada para fines de agosto, y podrían surgir riesgos adicionales antes de eso. Los Estados Unidos continúan requiriendo una inversión significativa en infraestructura y otras áreas para abordar estos desafíos, aunque el clima económico actual complica tales esfuerzos.
La situación pone de manifiesto la compleja interacción entre la política monetaria y el rendimiento económico. A medida que aumentan los tipos de interés a largo plazo y cambia el sentimiento de los inversores, las implicaciones para los mercados financieros mundiales y las relaciones comerciales siguen siendo inciertas. La economía de los Estados Unidos, pero también la estabilidad de los flujos internacionales de capital y los tipos de cambio. La capacidad de la Fed para equilibrar el control de la inflación con el apoyo al crecimiento económico se pondrá a prueba en los próximos meses.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor