Arabia Saudita informó que derribó varios aviones no tripulados lanzados desde territorio iraquí por milicias respaldadas por Irán, marcando el segundo día consecutivo de tales ataques. Los aviones no tripulados atacaron instalaciones petroleras saudíes en el este. En respuesta, el primer ministro iraquí Ali al-Zaidi ordenó a las agencias de seguridad que investigaran. La Resistencia Islámica en Irak, un grupo respaldado por Irán, desestimó las afirmaciones saudíes como "fabricaciones" y sugirió que los hutíes podrían haber sido responsables. Mientras tanto, los rebeldes hutíes en Yemen afirmaron haber disparado misiles contra un petrolero saudí, lo que lo llevó a retroceder. Este incidente pone de relieve las tensiones regionales en curso, particularmente con Irán y sus representantes, a pesar de los recientes esfuerzos diplomáticos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información desde múltiples perspectivas sin favorecer abiertamente a un lado. Reporta las afirmaciones de Arabia Saudita, las respuestas iraquíes y las afirmaciones de Houthi sin un claro sesgo editorial.




