Arabia Saudita y los Estados Unidos realizaron ataques aéreos conjuntos contra milicias apoyadas por Irán en Irak, lo que marcó una escalada significativa en las tensiones en el Medio Oriente. Según la agencia de noticias semioficial iraní Mehr, al menos cuatro miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) murieron en el ataque. El Comando Central de los Estados Unidos declaró que los ataques estaban dirigidos a "terroristas alineados con Irán" vinculados al IRGC que habían atacado a las fuerzas estadounidenses y la infraestructura energética saudí. Las Fuerzas de Movilización Popular de Irak, que incluyen a milicias chiíes respaldadas por Irán, informaron que al menos 20 de sus miembros murieron en los ataques. Esto siguió a un ataque anterior de misiles iraníes contra las fuerzas estadounidenses en la región, que fue interceptado por completo. Irán afirmó que había atacado una base aérea y un centro de comando de los Estados Unidos en Jordania, mientras que también atacó a tres tanques petroleros en el estrecho de Ormuz. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, prometió que sus acciones fueron una respuesta fuerte a las amenazas y amenazas iraníes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de las acciones militares tomadas por Arabia Saudita y los EE.UU., citando tanto sus justificaciones como las respuestas de Irán y sus grupos afiliados.





