La esposa del primer ministro Benjamin Netanyahu, Sara Netanyahu, sugirió durante una entrevista que Yair Golan, un oficial militar de alto rango y líder del partido demócrata, tenía conocimiento previo del ataque del 7 de octubre. Implicó que Golan ya estaba preparado y presente temprano en la mañana, cuestionando por qué el primer ministro necesitaba ser informado. El partido demócrata condenó sus comentarios como calumniosos y falsos, acusándola de difundir teorías de conspiración y manchar la valentía de Golan. Amenazaron con una demanda por difamación y declararon que los hechos no cambiarían. Otras figuras políticas, incluido el presidente del partido Azul y Blanco, Benny Gantz, criticaron las acusaciones como falsas y perjudiciales para la moral nacional, pidiendo una investigación independiente sobre el ataque.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acusaciones contra Yair Golan como teorías de conspiración, lo que implica que son infundadas y motivadas políticamente.

