Un centro psiquiátrico comunitario en San Basilio, Roma, ha estado cerrado desde 2023 debido a problemas estructurales, sin embargo, la autoridad de salud local (Asl) continúa pagando por seguridad las 24 horas para evitar ocupaciones ilegales. Los pacientes fueron transferidos a una instalación con la mitad de las camas y espacios menos adecuados. La situación implica un punto muerto entre ATER, que posee el edificio, y Asl Roma 2, que lo utiliza. Los críticos llaman a esto un desperdicio de fondos públicos y un fracaso para abordar las necesidades de los individuos vulnerables. El cierre ha generado preocupaciones sobre la seguridad, el acceso a la atención y el potencial de que la estructura sea tomada por delincuentes locales.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la actual carga financiera sobre los contribuyentes como una "vergüenza", haciendo hincapié en el mal uso de los fondos públicos y el abandono de los servicios esenciales.





