Irán ha acusado al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de encender potencialmente la chispa de una Tercera Guerra Mundial a través de sus acciones, particularmente con respecto al estrecho de Ormuz. Tras la declaración de Trump de que el estrecho podría reabrirse "literalmente mañana", el principal asesor de Irán, Mohsen Rezaei, advirtió contra cualquier presencia militar cerca del estrecho, afirmando que cualquier buque de guerra que se acercara sería atacado. Trump esbozó un proceso de paz en dos pasos que implica la reapertura del estrecho y el desarme nuclear de Irán. Mientras tanto, Irán rechazó las negociaciones directas con los Estados Unidos, optando en su lugar por comprometerse con Omán sobre una solución temporal para el paso seguro a través del estrecho. Según una fuente iraní de alto rango, Irán y Omán están considerando un plan en el que Irán controlaría todos los barcos que ingresaran al estrecho, mientras Omán supervisaría su salida. Este enfoque sugiere que Irán pretende eludir el acuerdo después de que los intentos estadounidenses fracasaron en un acuerdo anterior.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto las perspectivas iraníes como las estadounidenses sin favorecer abiertamente a un lado. Incluye citas de funcionarios de Trump e iraníes, proporcionando una visión equilibrada de la situación sin lenguaje sesgado o fuentes selectivas.

