La Casa Rusa en Berlín enfrenta una creciente presión para cerrar después de que surgieran nuevas acusaciones de que sirve como cobertura para actividades de inteligencia rusas. Las autoridades francesas han clasificado la institución como un potencial centro de espionaje, lo que provocó llamados para su cierre por parte de políticos alemanes. La controversia se ha intensificado tras una reciente decisión del Ministerio del Interior francés, que citó el supuesto papel de la Casa Rusa en facilitar operaciones encubiertas bajo el disfraz de la diplomacia cultural.
Según documentos obtenidos por el medio CORRECTIV, el gobierno francés emitió una orden de expulsión contra la ciudadana rusa Xenia Fedorova, ex jefa de RT France, por sus intentos de tomar el control de la posición de liderazgo vacante en la Casa Rusa en Berlín. El documento, divulgado a CORRECTIV, afirma que Fedorova había afirmado que el rearme militar de Alemania representaba una amenaza para la paz europea, intentando así sembrar la división entre las naciones europeas. Esta afirmación es una de las varias razones dadas por el ministerio francés para su expulsión, lo que destaca las crecientes preocupaciones sobre la influencia de la Casa Rusa y los posibles vínculos con campañas de desinformación patrocinadas por el estado.
La Casa Rusa, operada por Rossotrudnitshestvo, un organismo dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, ha estado sujeta a sanciones impuestas por la Unión Europea desde 2022. Estas sanciones prohíben a la organización participar en actividades públicas extensas, limitándola a mantener funciones operativas básicas. A pesar de estas restricciones, la Casa Rusa continúa organizando una amplia gama de eventos culturales e informativos, atrayendo críticas tanto de observadores nacionales como internacionales.
Sin embargo, este fallo sigue siendo no vinculante hasta que se resuelva una posible apelación ante el Tribunal Administrativo de Baviera. La decisión del tribunal subraya la incertidumbre legal en curso que rodea el estatus de la institución y su funcionamiento continuo en condiciones restringidas. El discurso político en torno a la Casa Rusa se ha vuelto cada vez más prominente, especialmente durante la actual campaña electoral de Berlín. El candidato del SPD, Steffen Krach, publicó una foto de sí mismo fuera de la Casa Rusa en Instagram, acompañada de una declaración criticando el papel de la institución en el fomento de la influencia rusa.
El presidente de la Cámara de Diputados de la Unión Europea, Vladimir Putin, ha pedido al gobierno federal que revise regularmente las medidas destinadas a frenar las actividades de la Cámara de Diputados de Rusia, enfatizando la necesidad de una acción más decisiva.
Un acuerdo permite a cualquiera de las partes rescindir el acuerdo cada cinco años, con un aviso requerido seis meses antes de la expiración. La fecha límite para tal aviso es actualmente el 6 de diciembre. Según el Artículo 5, párrafo 4 del acuerdo que rige las actividades de la institución, ambas partes deben intercambiar información sobre eventos planificados. Una respuesta de la Oficina de Relaciones Exteriores alemana a Wagener fechada el 21 de julio de 2026, señaló que el gobierno había tomado medidas tras el estallido del conflicto, aunque la naturaleza exacta de estas acciones sigue sin estar clara.
Mientras tanto, figuras políticas de todo el espectro han expresado sus preocupaciones. El experto en política exterior de la CDU, Roderich Kiesewetter, describió a la Casa Rusa como "un símbolo de nuestra debilidad" y acusó a Alemania de permitir que la influencia rusa crezca sin control. Argumentó que el alto consumo de energía de la institución y la programación cultural inusual sugieren propósitos ocultos, posiblemente involucrando a agentes de inteligencia.
Con los procedimientos legales en curso y la creciente presión política, es probable que los próximos meses determinen si la institución permanece abierta o finalmente se cierra, marcando un momento crucial en el enfoque de Alemania para gestionar la influencia extranjera.
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