En la noche del martes, Rusia atacó a Ucrania con misiles y más de 200 drones, matando al menos a 12 personas. Los ataques alcanzaron Kiev, una frontera con Rumania y la región de Odessa. Según el presidente ucraniano, Volodymyr Selenskyj, se dañaron tanto civiles como infraestructuras como un depósito de ferrocarriles y el suministro de energía. Rusia calificó el ataque como "masivo" y afirmó que se dirigía a objetivos militares y energéticos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enfatiza la responsabilidad de Rusia por los ataques y menciona explícitamente el daño intencional a la infraestructura por parte de Moscú.





