El 30 de julio de 2026, el ejército polaco informó sobre el derribo de un avión en Polonia, que se presume que se trata de un misil ruso del tipo CH-101, y consideró que el asedio continuaría. La policía informó de un fuerte estallido y descubrió un cráter de diez metros y los escombros de un objeto no identificado. Un F-16-Jäger fue enviado para reconocer el objeto, pero desapareció del radar. El ministro de Defensa polaco describió la situación como "extraordinariamente difícil" para el sistema de defensa aérea.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enfatiza la responsabilidad de Rusia por el incidente y menciona las reacciones de la UE y la OTAN, que fueron una orientación a la izquierda.






