Rusia llevó a cabo un importante ataque de misiles balísticos contra Kiev, apuntando a la ciudad con aproximadamente 40 misiles Iskander-M e hipersónicos Zircon durante un período de cinco horas. El ataque causó al menos una muerte y siete heridos, con múltiples edificios dañados e incendios reportados en diferentes distritos. Los residentes experimentaron intensas explosiones y daños estructurales, incluido un techo colapsado en una estación de metro. Las autoridades ucranianas confirmaron las víctimas y notaron el agotamiento de las reservas de interceptores de Ucrania. El ataque ocurrió en medio de tensiones en curso, incluidas las protestas contra el gobierno en Kiev relacionadas con los cambios de liderazgo dentro del Ministerio de Defensa. En represalia, Ucrania atacó las instalaciones logísticas rusas, lo que resultó en víctimas e incendios adicionales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del ataque con misiles y sus secuelas, proporcionando detalles fácticos sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.


