Un artículo afirma que una unidad de guerra cibernética rusa, específicamente el Centro 16 bajo el FSB, fue responsable de una llamada de broma dirigida al primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham. La llamada supuestamente implicó hacerse pasar por un asistente de la Casa Blanca, lo que llevó a Burnham a participar en un "intercambio mínimo de información".
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el incidente como una provocación deliberada por parte de Rusia, lo que implica una amenaza para la seguridad del Reino Unido.






