El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, advirtió a los Estados Unidos contra la continuación de las ventas de armas a Ucrania durante una reunión con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, en Manila. Lavrov describió tales acciones como "inaceptables" y criticó a las naciones occidentales por perseguir una "derrota estratégica" contra Rusia. La reunión se produjo en medio de un cambio de prioridades de los Estados Unidos hacia el conflicto de Oriente Medio. Aunque ambas partes reconocieron la necesidad de poner fin a la guerra, no se anunciaron medidas concretas. Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, expresó la esperanza de renovar los esfuerzos diplomáticos, y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, respaldó los ataques de aviones no tripulados de Ucrania contra la infraestructura rusa.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las advertencias de Rusia como provocativas y destaca el apoyo de Estados Unidos a las acciones militares de Ucrania, particularmente el respaldo de Trump a los ataques con aviones no tripulados.



