El Servicio de Seguridad Federal de Rusia (FSB) ha acusado al fundador de Telegram, Pavel Durov, de facilitar el terrorismo, según Interfax. Los cargos se producen en medio de las tensiones en curso entre Rusia y la plataforma de mensajería, que se ha resistido a las demandas del gobierno de acceso a los datos de los usuarios. Durov, que fundó Telegram en 2013, ha sido un crítico vocal de las autoridades rusas y se ha enfrentado a desafíos legales sobre el cifrado y las características de privacidad. La acusación marca otra escalada en el conflicto entre el estado ruso y las compañías de tecnología privadas que operan dentro de sus fronteras.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las acusaciones hechas por el FSB ruso contra Durov sin apoyarlas ni condenarlas abiertamente.



