El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, pronunció un discurso en una conferencia internacional en la que acusó a los grupos extremistas de extrema izquierda de ser una amenaza significativa para la seguridad global, comparable al terrorismo islamista. Criticó a los Estados Unidos y otros países por subestimar históricamente el extremismo de izquierda, argumentando que tales grupos representan un "odio visceral" por los logros humanos y la civilización. Rubio pidió un cambio en la estrategia antiterrorista, incluida la designación de ciertas organizaciones izquierdistas como entidades terroristas extranjeras y la oferta de incentivos financieros para interrumpir sus actividades. Destacó incidentes como los disturbios de 2020 en los Estados Unidos y los ataques en Grecia y la violencia invernal en Francia como ejemplos de la creciente amenaza planteada por estos grupos.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el extremismo de izquierda como una amenaza grave y comparable al terrorismo islamista, usando un lenguaje fuerte para condenar a los grupos de izquierda como "malvados" y "odiosos de la civilización".



