Amnistía Internacional Eslovenia y la Red para la Protección de la Democracia han emitido una declaración pública advirtiendo que el municipio de Nova Gorica demolió recientemente la casa de una joven mujer embarazada en el asentamiento gitano Brezje-Žabjak. Argumentan que esta acción viola la constitución, las prácticas judiciales y los derechos humanos. El informe destaca que la demolición se produjo sin previo aviso, soluciones alternativas o acceso a la protección legal, lo que constituye una violación del artículo 36 de la Constitución eslovena, que garantiza el derecho a la vivienda y la protección de la propia casa. Las organizaciones enfatizan que la demolición solo está permitida como último recurso y señalan que los acuerdos internacionales, incluido el Convenio Europeo de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, apoyan este principio. Critican al municipio por empujar a los residentes marginados y segregados geográficamente en condiciones de vida inadecuadas, citando la falta de opciones de reubicación adecuadas, electricidad y agua. La decisión del municipio explicó que el edificio fue removido por una inspección ilegal.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como una grave violación de los derechos humanos, haciendo hincapié en las protecciones constitucionales y del derecho internacional.




