El Ministerio de Transporte e Infraestructura italiano ha desactivado 850 cámaras de velocidad (autovelox) en toda Italia que no estaban debidamente homologadas, como parte de una reforma destinada a estandarizar las regulaciones para estos dispositivos. El nuevo decreto, que se ha esperado durante 34 años, establece reglas claras para las características técnicas, los procesos de aprobación, calibración y verificación de la funcionalidad de los equipos de medición de velocidad. Estos cambios significan que solo 3,150 cámaras actualmente en operación cumplen con los requisitos actualizados. La desactivación afecta a varias regiones, con números más altos en Lombardía, Piamonte, Toscana y otras. El ministro Matteo Salvini enfatizó la importancia de la seguridad vial mientras criticaba el posible uso indebido del sistema para obtener ganancias financieras. Las reformas tienen como objetivo resolver las incertidumbres legales que llevaron a numerosos juicios que impugnaron la validez de las multas emitidas por dispositivos certificados incorrectamente. El año pasado, los ingresos de los boletos de autovelox disminuyeron un 8,9%, con algunas ciudades como Roma y Bari experimentando caídas significativas.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo discute un cambio de política con implicaciones para la administración pública y la aplicación de la ley, presenta la información de manera objetiva sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.




