Anastasia, una jubilada de 70 años en Moscú, está retirando dinero de sus ahorros debido a los temores de que Vladimir Putin pueda usar fondos rusos para financiar la guerra en Ucrania o estabilizar la economía. No está sola, ya que muchos rusos están sacando dinero de sus cuentas en medio de crecientes preocupaciones por el conflicto. Esta tendencia ha llevado a un aumento significativo del efectivo líquido dentro de Rusia, alcanzando los 21.300 millones de libras este año. Mientras tanto, los ricos están moviendo sus activos al extranjero, a menudo a países como Kazajstán, Kirguistán y Armenia, mientras que los bancos occidentales siguen siendo inaccesibles para ellos. Los desafíos económicos, incluida la deuda mala de un auge de préstamos destinado a impulsar la producción militar, están exacerbando la situación. Un prominente economista, Andrei Klepach, advirtió en un discurso filtrado que es poco probable que la estrategia de Putin en Ucrania tenga éxito y que Rusia arriesgue a una crisis social explosiva.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones y políticas del gobierno ruso de manera negativa, enfatizando la tensión económica causada por la guerra y destacando las críticas de un economista de alto perfil.






