El 19 de agosto, el cohete Zhuque-3 Y2 de LandSpace aterrizó con éxito su primera etapa en la provincia de Gansu utilizando patas de aterrizaje desplegables, marcando la primera recuperación terrestre de China de un cohete de clase orbital. Este logro sigue a una recuperación basada en el mar del 10 de julio por parte de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China utilizando un sistema neto, que muestra dos métodos de recuperación distintos. El hito destaca el progreso de China en la tecnología de cohetes reutilizables, aunque sus costos de lanzamiento siguen siendo más altos que los del Falcon 9 de SpaceX, que ha reducido significativamente los precios a través de la reutilización. El Zhuque-3, diseñado para usos múltiples, tiene como objetivo reducir la brecha, pero se enfrenta a desafíos para alcanzar los avances de los Estados Unidos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los desarrollos fácticos en el programa espacial de China sin una inclinación ideológica abierta. Compara las tecnologías chinas y estadounidenses de manera objetiva, citando datos de ambas naciones sin favorecer a un lado. Si bien reconoce las crecientes capacidades de China, no enmarca la narrativa,




