El artículo analiza los desafíos que enfrentan las escuelas infantiles en Madrid durante una tercera ola de calor, destacando el impacto tanto en los educadores como en los niños pequeños. Las escuelas, que atienden a niños de 0 a 3 años -el único grupo de edad aún activo en esta época del año- están luchando con sistemas de control climático inadecuados. Los educadores informan dolores de cabeza y mareos frecuentes, mientras que los niños presentan trastornos del sueño, pérdida de apetito, erupciones y problemas gastrointestinales. Algunas aulas están cerradas debido a temperaturas extremas, con maestros que usan ventiladores y otros dispositivos para sobrellevarlo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso sistémico de la gestión de la infraestructura por parte de la Comunidad de Madrid, lo que implica una falta de recursos y planificación adecuados.




