Un estudio estadounidense realizado por MetroHealth en Ohio encontró que reemplazar estufas y platos de cocción por aparatos eléctricos condujo a una reducción del 70% en los ingresos hospitalarios y las ausencias del trabajo o la escuela entre las personas con asma mal controlada. Aunque el estudio fue interrumpido debido a los recortes de fondos de la administración entrante de Trump, los resultados preliminares de 72 hogares participantes mostraron mejoras significativas en los síntomas de asma, comparables o superiores a los logrados a través de medicamentos comunes para el asma. Los participantes experimentaron puntuaciones de asma más bajas, dependencia reducida de inhaladores de alivio y menos despertares nocturnos debido al asma. Las mediciones de contaminación del aire en 44 hogares revelaron una disminución del 70% en los niveles de dióxido de nitrógeno. Los investigadores enfatizaron la importancia de considerar la calidad del aire interior en las actualizaciones de viviendas, junto con los esfuerzos de eficiencia energética y descarbonización.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un estudio científico sobre los efectos en la salud de la sustitución de las estufas de gas por las eléctricas, centrándose en la gestión del asma.






