El artista Vytenis Jakas, quien creó los murales, se opone a las renovaciones, calificando cualquier destrucción de "vandalismo". Un residente local dañó partes de la obra de arte con herramientas, alegando que la renovación era necesaria. Jakas se ha ofrecido a reparar la parte inferior de la pared a su propia costa. Si bien la ciudad reconoce el valor artístico de los murales, carecen de autorización formal, lo que limita su capacidad para protegerlos legalmente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples perspectivas, las preocupaciones del artista Vytenis Jakas, el reconocimiento de la ciudad del valor del arte y la justificación del residente por el daño, sin favorecer abiertamente a un lado.


