En Roma, el pasado sábado, se desarrolló una jornada extremadamente intensa y polarizada, con cuatro cortes distintos que atravesaron la ciudad, cada uno con objetivos e ideologías diferentes. El evento contó con la participación de millones de personas, con tensiones elevadas y un clima de oposición entre los diversos grupos. El questore di Roma, Roberto Massucci, ha definido la jornada "di grande impegno", subrayando que las movilizaciones se caracterizaron "per differenza di pensiero, in alcuni casi di contrapposizione tra loro". Ha asegurado que más de 1500 agentes estarían comprometidos a garantizar el orden público y permitir a los ciudadanos espacios de expresión del pensamiento.
Entre los cortei, uno era dirigido por Remigrazione, un movimiento radical que promueve una política de control sobre los inmigrantes, con consignas como "Remigrazione e riconquista". El corteo se llevó a cabo en el barrio Prati, donde se registraron coros pro-Duce e saluti romani. Los organizadores invocaron una "proposta di legge di iniziativa popolare di contrasto all'immigrazione", con un fuerte tono anti-inmigrazione. También participaron las realidades de la extrema derecha y las ultras de otras ciudades italianas. Entre los manifestantes, se vistieron de tricolores y camisas negras, con numerosas personas que gritaron consignas de apoyo al líder del Partido Popular, Silvio Berlusconi.
La manifestación causó el derribo de algunas cerradas en las tiendas de la centralissima via Cola di Rienzo, con los participantes que gritaban "Somos miles Este es el pueblo italiano, hoy hemos resucitado la cabeza y ahora no cerraremos más a nadie".
En respuesta, los antifascistas desfilaron desde el Coliseo, atravesando las calles del centro histórico. Trajeron consigo carteles con la imagen de Roberto Vannacci y la bandera de Palestina. Expresaron su solidaridad con los migrantes y condenaron el racismo y el odio. Entre los participantes, se vieron sindicatos como la Cgil, l'Anpi, associazioni e la rete No Kings.
El secretario de la Iglesia de Roma, Natale di Cola, ha subrayado que "los antifascistas y los antifascistas han llenado la vida del centro".
Al mismo tiempo, los estudiantes de los colectivos Osa e Cambiare Rotta, junto con los movimientos por el derecho a la vivienda, desfilaron desde Verano a Porta Pia, dirigiéndose al Ministerio de Infraestructuras y Transportes. Dieron a las llamas una rústica y un carro armado de cartón y poliestireno, simbolizando su disenso contra las políticas de Salvini. Gritaron "Respingiamo guerra, razzismo e sfruttamento". El ministro Salvini ha respondido con un post su X, en el que ha ironizado a los manifestantes, diciendo: "Lega Salvini e lascialo legato... Respingiamoli nelle fogne". También ha mencionado que "Revoluzionari e pacifici? No, simplemente, idioti.
Como decía el gran Silvio soy todavía, hoy y siempre, de los pobres comunistas".
Los organizadores afirmaron que habían reunido a unas 20 mil personas. Recibieron el apoyo de figuras públicas como el presidente de la Cámara Lorenzo Fontana y el tenor Andrea Bocelli, que recordó la historia de la madre, que había elegido continuar el embarazo a pesar de los consejos médicos contrarios.
Por su parte, el diputado de AVS y coportavoz de Europa Verde, Angelo Bonelli, se refirió al "slogan ignóbil" y atacó: "Di fronte a questo scempio, Giorgia Meloni tace". El jefe del grupo del Partido al Senado, Francesco Boccia, afirmó que "es una deriva peligrosa que corre el riesgo de convertirse en 'deportazione'".
En las horas sucesivas, el corteo antifascista ha alcanzado la plaza Verano, donde los manifestantes han expresado su determinación de continuar la resistencia. Han dicho: "Non ci fermiamo qui ma diciamo a chi vuole portare la remigrazione: non vi vogliamo, Roma non vi vuole. Si parte y si torna insieme, continúamos resistiendo". Mientras tanto, el corteo ha incluido también un omaggio a all'operaio morto en el derrumbe del monumento ai Foriiali, con un ricordo della sua morte Imperiale y una richiesta di giustizia. También artistas como Zerocalcare han participado al corteo antifascista, contribuyendo a un momento de unidad y protesta.
Por lo tanto, la jornada ha visto una serie de cortes que han expresado visiones radicalmente opuestas, con un clima de tensión pero también de participación masiva. Los acontecimientos han suscitado debates sobre la libertad de expresión, el orden público y los valores democráticos. La situación podría evolucionar de manera significativa en los próximos días, con posibles reacciones legales y ulteriores movilizaciones.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 5 €/mes.
Hazte suscriptor