El artículo analiza las razones detrás del éxito de China en nuevas tecnologías verdes y de electrificación, atribuyéndolo a una estrategia de desarrollo estratégico e industrial de 15 años conocida como "Made in China 2025". Destaca la combinación de subsidios, incentivos fiscales, préstamos a bajo interés, bancos estatales, pedidos públicos, apoyo a la investigación, estándares tecnológicos, producción local, tierra y energía baratas y estimulación de la demanda interna. El autor argumenta que esto creó un gran mercado interno para nuevas tecnologías, que permite el aprendizaje a través de la producción, economías de escala y el desarrollo de cadenas de suministro completas desde materias primas y baterías hasta vehículos terminados. La pieza contrasta con el enfoque de Europa, sugiriendo que, si bien la UE ha creado un mercado de rápido crecimiento para la electrificación a través de la transición verde y la regulación, carece de políticas de desarrollo, financieras, energéticas y tecnológicas comparables.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el avance tecnológico de China como resultado de la planificación estratégica y el apoyo sistémico, que se alinea con las perspectivas económicas de izquierda que enfatizan el desarrollo dirigido por el Estado y la inversión colectiva.




